La evaluación negativa también alcanza a instituciones clave como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que mantiene cifras similares de desaprobación. Aunque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza presenta una imagen ligeramente más favorable, tampoco escapa a la tendencia a la baja entre los hispanos.
El informe señala que el endurecimiento de las políticas migratorias, incluyendo operativos en ciudades como Minneapolis, ha tenido un fuerte impacto mediático. De hecho, el 97% de los encuestados afirma haber escuchado sobre estos hechos. Al evaluar responsabilidades, el 51% de los votantes atribuye los disturbios a la administración Trump, mientras que el 54% señala directamente a agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza. Entre los latinos, estas cifras aumentan a 60% y 66%, respectivamente.
“El presidente Trump y los republicanos han ido demasiado lejos”, coincide el 55% del electorado general y el 70% de los votantes latinos, según la encuesta. Esta percepción contrasta con el 43% que considera que la estrategia actual “va por buen camino”.
Pese a la caída en su popularidad en temas migratorios, la seguridad fronteriza sigue siendo el punto más fuerte para Trump, con un 56% de aprobación. No obstante, el estudio subraya que este respaldo no se traduce automáticamente en apoyo a las políticas de deportación masiva o al accionar del ICE en territorio estadounidense.



