Las autoridades de Nueva York se han propuesto que la Copa del Mundo 2026 que inicia en pocos días no sea un evento limitado a unas semanas, con miles de espectadores y un ganador. Se avanzan en inversiones para que miles de neoyorquinos sigan en el terreno de juego.
La iniciativa denominada “NY Kicks: Un Fondo de Inversión para el Legado de la Copa del Mundo”, contempla la construcción, expansión y modernización de campos de fútbol en comunidades desfavorecidas, con el objetivo de convertir la pasión generada por el mayor evento deportivo del planeta en oportunidades permanentes para niños, jóvenes y familias.
El programa, incluido en el presupuesto estatal del año fiscal 2027, destina 5 millones de dólares para subvenciones de infraestructura y un millón adicional para programas operativos, equipamiento deportivo y capacitación, consolidando una de las apuestas más ambiciosas del estado para aprovechar el impacto social de este evento deportivo mundial.
“Mientras los niños de todo Nueva York observan cómo se desata la emoción de la Copa del Mundo este verano, nosotros estamos facilitando que practiquen este hermoso deporte, para que las comunidades puedan construir infraestructura futbolística, reducir las tarifas de participación y garantizar que todos los niños tengan acceso a actividades seguras y saludables durante los años venideros”, afirmó este miércoles la gobernadora Kathy Hochul al anunciar el proyecto.
La gobernadora subrayó que la iniciativa busca facilitar el acceso al llamado “deporte rey”, reducir barreras económicas y garantizar espacios seguros para la recreación y el desarrollo comunitario.
Más allá de la emoción de los partidos que se disputarán en la región metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey, la administración estatal busca que el Mundial se convierta en un catalizador de transformación social.
La decisión adquiere una relevancia especial en un estado donde millones de inmigrantes provenientes de América Latina, el Caribe, África y Europa han convertido al fútbol en uno de los deportes con mayor crecimiento entre las nuevas generaciones.
Mientras los focos internacionales estarán puestos durante unas semanas sobre los partidos del Mundial, el gobierno estatal busca que la verdadera victoria se mida en los años posteriores: más canchas, más jóvenes practicando deporte, menores costos de participación y comunidades más conectadas a través de una pasión compartida.
De esta manera, Nueva York intenta replicar uno de los mayores desafíos de las grandes citas deportivas: transformar un espectáculo global de corta duración en una inversión con impacto permanente para quienes viven en los vecindarios que recibirán parte de ese legado.
En la cancha de los más vulnerables
Las ayudas económicas oscilarán entre 75,000 y 200,000 dólares por proyecto y estarán dirigidas a municipios, autoridades públicas y organizaciones sin fines de lucro. Tendrán prioridad las comunidades identificadas con niveles moderados o severos de vulnerabilidad.



