Un rascacielos en reconstrucción en Manhattan, que estaba en riesgo de derrumbe, fue estabilizado el martes por la noche y las autoridades levantaron algunas órdenes de evacuación de edificios cercanos.
“Hemos estado monitoreando el edificio durante muchas horas y no hemos visto ningún movimiento”, dijo Ahmed Tigani, comisionado del Departamento de Edificios de la Ciudad de Nueva York, en una conferencia de prensa.
Al caer la noche se permitió la vuelta de los residentes a varios de los siete edificios que fueron evacuados como medida de precaución.
Las cuadrillas comenzaron el martes con las reparaciones de emergencia para estabilizar un rascacielos de Manhattan, después de que algunas columnas se pandearon y algunos niveles se hundieron, provocando una serie de evacuaciones en el lugar y sus alrededores.
El mal estado de la obra en el edificio de la década de 1970 —el cual está siendo readaptado en apartamentos de lujo— se detectó a primera hora del martes. Los trabajadores de la construcción que se encontraban en el lugar y las personas en edificios cercanos, incluidos una escuela, oficinas diplomáticas y varios hoteles, en el concurrido corredor de Midtown, fueron desalojados a toda prisa después de que los bomberos se presentaron a eso de las ocho de la mañana. El alcalde, Zohran Mamdani, lo describió como “una situación extremadamente grave”.
Su oficina informó más tarde que un equipo había evaluado el edificio “piso por piso” y que no observó movimiento adicional de las columnas dañadas, dando luz verde a los contratistas para avanzar con las reparaciones de emergencia. El martes por la noche, se podía ver a trabajadores apuntalando los daños dentro del reluciente rascacielos de vidrio y acero.
Se espera que esa labor continúe, afectando una zona de Manhattan próxima a la famosa estación Grand Central, que es un punto de referencia tanto para viajeros y residentes como para turistas.
Temores de derrumbe motivaron órdenes de evacuación
El edificio, que es la antigua oficina central del gigante farmacéutico Pfizer, está a poca distancia de lugares emblemáticos de la ciudad de Nueva York, como el edificio Chrysler y la sede de las Naciones Unidas.



