Rusia-Ugrania.
Zelenski tiene el apoyo de sus aliados internacionales para mantener el pulso a Putin hasta que abandone todos los territorios ocupados. Mientras, Putin usa el gas para que Occidente empuje a Zelenski a un acuerdo que certifique la fragmentación del país. Esa será la clave para definir la victoria o la derrota
Rusia persiste en la invasión que ha desplazado ya a más de 6 millones de refugiados. Las sanciones de la comunidad internacional no logran frenar un conflicto que ha desatado una crisis energética y de seguridad alimentaria y hay que recordar que 18,5 millones de toneladas de grano siguen bloqueadas pese al acuerdo para retomar el transporte hacia el mar Negro, que solo pueden aprovechar grandes empresas.



