Un ataque con coche bomba dejó cinco personas sin vida frente a una comandancia policial en el municipio costero de Coahuayana, en Michoacán.
Las autoridades informaron que entre las víctimas se encontraban tres agentes locales que se encontraban cerca del vehículo al momento de la explosión.
El estallido ocurrió el sábado, poco antes del mediodía, y generó una amplia movilización de los cuerpos de seguridad estatales y federales.
La Procuraduría General de la República atrajo la investigación, señalando la gravedad del hecho y la probable relación con grupos criminales activos en la región.
De acuerdo con la Fiscalía estatal, el número inicial de fallecidos se elevó a cinco tras confirmar el deceso de otras dos personas heridas por la detonación.
Testimonios oficiales describieron que la fuerza del estallido dejó restos humanos dispersos en un amplio perímetro, evidencia del poder destructivo del artefacto



