En Estados Unidos se registró el primer caso de poliomielitis en casi diez años, a un joven neoyorquino el cual quedó paralítico, Brittany Strickland. En localidad del condado neoyorquino de Rockland, 50 kilómetros al norte de Manhattan.
A mediados de agosto, las autoridades sanitarias de Nueva York advirtieron que esta enfermedad altamente contagiosa que se transmite a través de las heces, las secreciones de la nariz y la garganta o por beber agua contaminada había sido detectada en aguas residuales.
Un descubrimiento «preocupante pero no sorprendente», según las autoridades, que creen que «el virus probablemente esté circulando localmente» y que los neoyorquinos que aún no se han vacunado deben hacerlo cuanto antes.
En la ciudad de Nueva York, el 86% de los niños de seis meses a cinco años han recibido tres dosis de la vacuna, lo que significa que el 14% restante no está completamente protegido.
En el condado de Rockland, solo el 60% de los niños de dos años están vacunados, en comparación con el 79% en el estado de Nueva York en general y el 92% en todo el país, según funcionarios de salud.
Los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC) se dijeron estar preocupados y enviaron expertos al estado de Nueva York este verano, para mejorar la detección y la vacunación, al tratarse de una enfermedad que puede tener «consecuencias devastadoras e irreversibles».
La poliomielitis, que afecta principalmente a los más jóvenes y provoca parálisis, está prácticamente erradicada en el mundo, a excepción de países pobres como Pakistán y Afganistán.
En Estados Unidos -donde un presidente, Franklin Roosevelt, la contrajo en 1921, a los 39 años- el número de contagios descendió a finales de la década de 1950 (15.000 casos de parálisis al año en aquella época), gracias a una primera vacuna.
La última infección natural en el país data de 1979. Pero las autoridades de salud saben que, en casos raros (2% a 4% sobre un millón de niños vacunados), las personas no vacunadas podrían haber sido contaminadas por otras que recibieron la vacuna por vía oral.
Esta vacuna administrada en ampolla está prohibida en Estados Unidos desde el año 2000, pero la Organización Mundial de la Salud reveló en junio que se había detectado una variante del poliovirus derivada de vacunas orales en las aguas residuales de Londres.
El análisis del caso de Rockland también apunta a que la infección del joven neoyorquino provendría de una persona que había sido vacunada por vía oral. Los centros de vacunaciones están abiertos y las autoridades hacen el llamado a la población y especialmente a los padres para que lleven sus hijos a vacunarse en contra de este mal.



