El Gobierno de Estados Unidos decidió excluir a los médicos extranjeros del veto migratorio que afectaba a ciudadanos de 39 países, lo que permitirá reactivar sus trámites de visas y residencia.
La medida representa un cambio relevante en una política que había dejado en pausa procesos migratorios clave para profesionales de la salud. Esta decisión permitirá a los médicos solicitar visas de trabajo, renovarlas y sus procesos de residencia permanente.
Según la agencia EFE, en enero pasado, la Casa Blanca ordenó congelar las decisiones sobre trámites migratorios para ciudadanos de 39 países.
Esta orden afectó incluso a médicos que ya ejercían en Estados Unidos y necesitaban renovar sus documentos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) reanudará el procesamiento de visas y permisos de trabajo para estos profesionales.
Con esta decisión, los médicos extranjeros podrán retomar sus solicitudes sin las restricciones impuestas anteriormente.
El cambio responde a una presión creciente por parte del sector médico.
El veto migratorio no afectó a quienes ya contaban con visa aprobada o se encontraban dentro del país.
Sin embargo, USCIS suspendió las renovaciones y actualizaciones de visas para personas provenientes de los 39 países.
Esto generó un limbo migratorio para muchos profesionales de la salud.
Más de 20 asociaciones médicas enviaron una carta al Gobierno del presidente Donald Trump expresando su preocupación por la medida.
En el documento solicitaron una exención para trabajadores de la salud y un procesamiento expedito de sus casos. La situación también tuvo consecuencias directas en algunos médicos.
Se reportaron arrestos, como el del médico venezolano Ezequiel Veliz, detenido por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) el 6 de abril en Texas.



