Las intensas lluvias que cayeron esta semana sobre la ciudad de Nueva York provocaron un aumento considerable en los niveles de bacterias del agua, lo que ha llevado al Departamento de Salud de la ciudad emitir una advertencia para evitar ingresar al mar en 12 playas hasta que las condiciones vuelvan a ser seguras.
La recomendación no solo incluye evitar nadar, sino también abstenerse de caminar o permanecer dentro del agua, ya que el contacto con ella podría representar un riesgo para la salud. Sin embargo, varios visitantes aseguraron que la señalización en algunas playas era insuficiente y que desconocían la advertencia al momento de llegar.
Uno de los casos más llamativos se registró en Coney Island, donde apenas podía verse un pequeño aviso sobre el paseo marítimo. Turistas y residentes manifestaron su sorpresa al enterarse de la situación cuando ya estaban listos para disfrutar de la playa.
¿Por qué aumentaron las bacterias en las playas de Nueva York?
De acuerdo con las autoridades sanitarias, las fuertes precipitaciones arrastran aguas residuales, basura y otros contaminantes hacia el océano, lo que provoca un incremento temporal de bacterias en las zonas de baño.
Normalmente, el nivel promedio de bacterias se sitúa alrededor de 20 por cada 100 mililitros de agua. Sin embargo, después de las tormentas registradas esta semana, en Coney Island se detectó una concentración cercana a las 227 bacterias por cada 100 mililitros, más de 10 veces el nivel habitual.
Este fenómeno suele ocurrir después de episodios de lluvia intensa, ya que el sistema de drenaje urbano puede transportar contaminantes hacia las playas, reduciendo temporalmente la calidad del agua.
El doctor Bruce Farber, jefe de Enfermedades Infecciosas de Northwell Health, explicó al medio citado anteriormente que el principal peligro es ingerir accidentalmente agua contaminada.
Según el especialista, esto puede provocar enfermedades gastrointestinales causadas por virus o bacterias. Además, el contacto con el agua también puede generar irritación en los ojos, los oídos y la piel.



